mGastón Bachelard
 


El aprendizaje es un proceso a través del cuál incorporamos algo que desconocíamos o una habilidad que no teníamos. Este proceso está fuertemente condicionado por una serie de actitudes que los sujetos naturalmente oponen ante lo novedoso.

En su obra más importante, La formación del espíritu científico, Gastón Bachelard (Francia, 1884-1962) señala que el problema del conocimiento científico es un problema de obstáculos, de “obstáculos epistemológicos”. Básicamente, esta noción se refiere a que lo ya sabido produce una inmovilización que impide la producción de un nuevo conocimiento. Trasladado a la pedagogía significa que ni los alumnos, tampoco los maestros por supuesto, parten de un vacío de conocimiento cuando se enfrentan a la tarea de un nuevo aprendizaje.

Según Bachelard existen toda una serie de obstáculos pedagógicos que el sujeto interpone frente a producción de conocimiento. Algunos de ellos son la “experiencia primera o básica”, que consiste en suponer que aquello que percibimos a través de nuestros primeras impresiones nos dicen la “verdad” del fenómeno observado. Las “seducciones de la facilidad”: cuando se plantean afirmaciones generales en forma prematura. La “racionalidad simple”, cuando en realidad todos los fenómenos responden a múltiples razones y no a un solo y único motivo. El “interés” por fenómenos llamativos que no necesariamente son los que deberían estudiarse, comprenderse y explicarse.

Las herramientas de las que tradicionalmente nos servimos para la enseñanza y el aprendizaje también pueden ser un obstáculo si no se las utiliza con criterio. Uno de estos elementos son las ilustraciones, las imágenes. Para Bachelard “sólo una ilustración que trabaje más allá del concepto, añadiendo un poco de color sobre los rasgos esenciales, puede ayudar al pensamiento científico”. Según Bachelard el libro de texto puede resultar también un obstáculo pues tiende a reducir el carácter problemático del conocimiento científico al dar respuestas antes que el alumno pueda dilucidar cuál es la pregunta.

Además de su preocupación por los fundamentos del conocimiento científico, Gastón Bachelard abordó cuestiones vinculadas con la psicología, la imaginación y los sueños.

A continuación reproducimos un fragmento de la obra mencionada:

Fragmento:

“La ciencia, tanto en su principio como en su necesidad de coronamiento, se opone en absoluto a la opinión. Si en alguna cuestión particular debe legitimar la opinión, lo hace por razones distintas de las que fundamentan la opinión; de manera que la opinión, de dercho, jamás tiene razón. La opinión piensa mal; no piensa; traduce necesidades en conocimientos. Al designar a los objetos por sus utilida,d ella se prohíbe el conocerlos. Nada puede fundarse sobre la opinión: ante todo es necesario destruirla. Ella es el primer obstáculo a superar. No es suficiente, por ejemplo, rectificarla en casos particulares manteniendo, como una especie de moral provisoria, un conocimiento vulgar provisorio. El espíritu científico nos impide tener opiniones sobre cuestiones que no comprendemos, sobre cuestiones que no sabemos formular correctamente. Ante todo es necesario saber plantear los problemas. Y dígase lo que se quiera, en la vida científica los problemas no se plantean por sí mismos. Es precisamente este sentido del problema el que sindica el verdadero espíritu científico. Para un espíritu científico todo conocimiento es una respuesta a una pregunta. Si no hubo pregunta, no puede haber conocimiento científico. nada es espontáneo. Nada está dado. Todo se construye."