Mg Marta Alicia Tenutto
Mucho se ha escrito acerca de la Ley Federal de Educación y sus consecuencias sobre el sistema educativo argentino. Sin embargo, son escasos los trabajos que abordan cómo percibieron los docentes la reforma en nuestra educación. El presente trabajo, enviado a Mundo Docente por la Magíster Marta Alicia Tenutto, aborda, precisamente, las apreciaciones de los docentes acerca de la tan cuestionada reforma de los años noventa.

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Autor /
Ramón Gómez Cornet

 
 

Mucho se ha escrito acerca de la Ley Federal de Educación y sus consecuencias sobre el sistema educativo argentino. Sin embargo, son escasos los trabajos que abordan cómo percibieron los docentes la reforma en nuestra educación. El presente trabajo, enviado a Mundo Docente por la Magíster Marta Alicia Tenutto, aborda, precisamente, las apreciaciones de los docentes acerca de la tan cuestionada reforma de los años noventa.

Resumen
Los docentes juegan un papel sustantivo en las instituciones educativas, constituyendo uno de los actores fundamentales a la hora de implementar propuestas de reforma. Pero, aunque resulte paradójico, sólo en contadas ocasiones se los consulta. Poco se sabe acerca de cómo recibieron las prescripciones que llegaban desde el lenguaje oficial o qué sugerencias pueden hacer acerca de lo que debería modificarse en la próxima propuesta, por ejemplo. Es necesario conocer las apreciaciones que tienen los docentes en general, y de los profesores de profesorado, en particular, ya que estos últimos se desempeñan como formadores y capacitadotes y sus interpretaciones influyen en todos los niveles del sistema educativo.

Desarrollo
Los docentes juegan un papel sustantivo en las instituciones educativas, constituyendo uno de los actores fundamentales a la hora de implementar propuestas de reforma. Por ello resulta sustantivo conocer cómo evalúan estas propuestas, especialmente aquellas que han llegado a las escuelas en el último decenio.

Este artículo es resultado de una indagación más amplia efectuada en una institución de nivel superior del Gran Buenos Aires . Pretende dar la palabra a quienes forman y con-forman las prácticas reales: los docentes.

Se decidió indagar a los profesores de profesorado porque son ellos quienes forman a los futuros docentes y quienes significan lo transmitido por el lenguaje oficial y, además, lo difunden.

El contexto de la Reforma educativa
En el año 1993 se sanciona la primera ley en Argentina que pretende legislar sobre la totalidad el sistema educativo: la Ley Federal de educación. Esta ley se halla inscripta en el marco de la reforma del Estado ocurrida en la década del 90. Se trata de un momento donde se procura que Argentina, así como en el resto de Latinoamérica, encare un proceso de reestructuración, de reducción de personal y de descentralización político-administrativa (Cunill Grau, 1997). En el campo de la educación, la reforma es incluida en la agenda de gobierno, iniciándose un conjunto de procesos dirigidos a descentralizar y transformar los sistemas educativos.

Para llevar adelante esta reforma los estados gestaron una serie de dispositivos que comenzaron a ser desarrollados, en algunos casos, a mediados de la década de 1980 pero que, en su conjunto, cobraron forma diez años después. Las leyes de educación marco, los contenidos mínimos o básicos comunes, las reformas didácticas en la cotidianeidad escolar, los nuevos modos de gobierno del sistema educativo y de las instituciones escolares, las propuestas de capacitación y profesionalización docente y la construcción de sistemas nacionales de evaluación conforman los dispositivos aludidos.

El primer dispositivo empleado por la mayoría de los países lo constituyeron las nuevas leyes de educación. En Argentina se sancionó la Ley Federal educación N° 24.195 y, en consonancia, la Provincia de Buenos Aires sancionó la ley provincial N° 11.612 en 1995. Su implementación se inició con la reforma de la estructura organizativo-administrativa y con la capacitación masiva de los docentes. En ese contexto se elaboraron textos oficiales destinados a los educadores de todos los niveles de la enseñanza, siendo el contenido de la reforma básicamente vehiculizado a través de estos materiales impresos. De este modo, se pretendió que sus destinatarios incorporasen el lenguaje oficial a través de actos de lectura. De ahí que a la década de 1990 se la ha nominado “época de políticas documentales” (Ziegler, 2001: 61).

Voces escasamente escuchadas…
En ese marco los profesores volvieron a las aulas como estudiantes ya que, en sintonía con los lineamientos emanados de las políticas educativas latinoamericanas, se los instó a que actualizaran sus saberes, se “perfeccionaran” y se “convirtieran” (Braslavsky, Gvirtz, 2001). Esta exigencia de educación continua se halla enmarcada en un contexto más amplio que aquel que prescribe la ley, se encuentra atravesada por las características de la sociedad actual y determinadas por las formas que la “sociedad de control” define. Se trata de una sociedad donde los hombres y mujeres viven en un espacio donde “nunca se termina nada” (Deleuze; 1999:283) donde el horario de trabajo no tiene límites precisos (invade el ámbito privado, el horario familiar) y donde las exigencias nunca concluyen (ya no resultan suficientes las credenciales, si es licenciado, debe ser magíster y si es magíster, debe ser doctor) Esto conduce a cierta fuga hacia delante, hay que seguir trabajando y estudiando, en tanto lo que se posee resulta siempre insuficiente.

En este contexto de equilibrio inestable donde instó a los profesores a cambiar al compás de la reforma, ellos respondieron tácticamente a la estrategia propuesta. Algunas de estas respuestas, no suficientemente conocidas, son las que compartiremos en este espacio.

Para relevar las apreciaciones de los profesores se realizó una encuesta, respondida por el 25 % de los profesores del profesorado analizado.
Los profesores expresaron que:

1. Las propuestas teóricas de la reforma fueron introducidas para responder:
a. A los cambios ocurridos en la sociedad donde a partir de la democracia hubo que democratizar el conocimiento y las prácticas pedagógicas
b. A la moda: donde a una teoría le sucede, en un movimiento pendular, otra, no siempre acompañada de la convicción de que ellas serán de utilidad al docente y donde prima “mucho de verbalismo y aggiornamiento discursivo”
c. Al fracaso de lo hecho donde los nuevos paradigmas dan la posibilidad de diseñar un currículo abierto, flexible, contextualizado, que favorezca el abordar la enseñanza desde modelos ecológicos

2. Los contenidos de la formación docente cambiaron:
a. Por razones de política educativa
b. Para responder a la moda del momento
c. Para evitar el fracaso escolar y favorecer un nueva forma de aprender ya que había evidencias de mejores resultados
d. Para responder a nuevos requerimientos era necesario actualizarlos y para tomar en consideración los paradigmas actuales del desarrollo de la ciencia y de la realidad, el mundo educativo y avanzar en el conocimiento. Y además posibilitar un cambio en el nuevo perfil del docente de modo que favorezca el proceso de aprendizaje se democratice la formación

3. Las decisiones tomadas fueron
a. Positivas, acertadas y correctas pero incompletas ya que debe analizar las posturas del aprendizaje como de la enseñanza. Además, al ser pendulares, no rescataron lo que las teorías –como el Conductismo- ofrecían sino que lo desestimaron. En parte debido a la presentación dicotómica de las teorías.
b. Negativas, no tuvieron el efecto buscado, funcionaron como maquillaje y en lugar de cambiar condujo hacia un eclecticismo. En algunos casos solo reciben cursos donde está muy desdibujado su abordaje. Y porque se implementó sin haber formado antes los recursos humanos.

4. Proponen que
a. Se capacite primero a los docentes, que se hagan propuestas de perfeccionamiento en servicio obligatorias para que se puedan producir cambios
b. Se trabaje con los involucrados. Toda reforma debe contar con el convencimiento de ellos y en este caso faltó el consenso. Los que tienen que llevar adelante los cambios (los docentes) deben sentir la necesidad de hacerlo.
c. Se vinculen los contenidos con la práctica y con la capacidad de resolver problemas. Hay que tener presente que las transformaciones no pasan por incluir temas en un diseño ya que esto no produce cambios en el aula.

Los profesores creen que muchos cambios fueron de forma y no de fondo, “no apuntaron a cambiar el proceso interno de adquisición del conocimiento”. Eso hace que los alumnos actuales del profesorado, “cuando egresan repitan en sus prácticas docentes las viejas teorías que en los salones aprendieron a criticar o analizar, que en las aulas vieron manifestarse de forma negativamente variada”.

Para que el cambio llegue a instalarse proponen las capacitaciones sean permanentes ya que aún existen profesores formadores que “siguen en una postura dura y siguen formando ese tipo de docentes”. Además, algunos señalan una contradicción entre lo que se dice y lo que se hace, especialmente por parte de los llamados pedagogos, quienes “hablan del ritmo, de los tiempos de los otros, del proceso, pero que a fin de año toman todo y de memoria individual”.

Los profesores son muy críticos con sus propias enseñanzas, algunos llegan a afirmar que a veces “se sigue enseñando análisis sintáctico como hace 30 años”. Esto se debe a que “no es fácil modificar la materia, si el decirlo, se requiere de mayor compromiso y trabajo”

Sostienen que es un tema complejo y difícil de reducir a pocas variables, que es muy difícil cambiar hábitos adquiridos, que para que esto suceda se necesita querer cambiar. Creen que en algunos casos se “han podido cambiar su marco teórico pero no su praxis”. También señalan que las condiciones laborales – como el hecho de tener varios cargos en diversos lugares- contribuyen a que se recurra a prácticas conocidas.

En estas apreciaciones se puede reconocer que los profesores procuraron ir más allá de las dicotomías, presentaron una realidad que no se mueve solo entre el blanco y el negro, trataron de mostrarla con matices y de texturas.

Han pasado diez años de la reforma. Es un plazo oportuno para hacer una evaluación de lo acontecido, para escuchar las voces de quienes participan en la formación y conformación de la docencia argentina.

Bibliografía
Deleuze, G, (1999) Conversaciones, Pre-textos. Valencia, capítulo V Política.
Tenutto, M (2005) Los significados otorgados por los profesores de profesorado al Constructivismo. Tesis de Maestría. Universidad de San Andrés. Mimeo.

Marta Alicia Tenutto
Magíster en educación con especialidad en Gestión educativa (Universidad de San Andrés), Especialista en educación, Universidad de San Andrés (becaria de la fundación Luminis), Especialista en Psicología Educacional (Colegio de Psicólogos de la provincia de Buenos Aires), Licenciada en Psicología (UBA), Licenciada y Profesora en Ciencias de la educación (UM). Se desempeña como pedagoga, capacitadora y profesora universitaria. Es autora del libro “Herramientas de evaluación en el aula” y coordina los contenidos de la página de educación www.nuestraldea.com