Marzo de 2012

La única verdad es la realidad

Las Obras Sociales tienen como objetivo brindar las prestaciones sanitarias establecidas en el Programa Médico Obligatorio (PMO).

La única fuente de financiamiento con la que cuentan, para poder dar cumplimiento a esta obligación, proviene del aporte del salario de los trabajadores y de la contribución de su empleador, sea éste público o privado.

Los costos prestacionales que debe afrontar el Sistema de la Seguridad Social han sufrido reiterados e importantes incrementos en los últimos años.

A esta conocida situación, se le suma la constante incorporación al PMO, de medicamentos, prácticas y prestaciones médicas de altísimo costo. Estas demandas se deben cubrir sin ningún tipo de ingreso o compensación complementaria.

Por múltiples motivos, atravesamos una severa crisis de financiamiento. Tanto la CGT, como la CTA, han hecho público su reclamo por una deuda del ESTADO NACIONAL hacia las Obras Sociales que supera los 11.000 millones de pesos.

OSPLAD no está al margen de ese reclamo. Parte de esos fondos nos pertenecen.

Dentro de este cuadro general del Sistema de Obras Sociales es imprescindible destacar la agravada situación particular de la OSPLAD.

Nuestra Obra Social atraviesa una situación de arduos, complejos y por momentos infructuosos reclamos ante varios Gobiernos Provinciales (Misiones, Catamarca, Tucumán, Entre Ríos, Jujuy, Salta, Pcia. de Buenos Aires, Sgo. del Estero, entre otros); con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; con Organismos Nacionales (Universidad Tecnológica Nacional, Instituto Universitario de las Artes) y con más de 2200 Instituciones Educativas Privadas de todos los niveles.

La finalidad de estas negociaciones administrativas y/o judiciales no es otra que recuperar sumas nunca depositadas en la Obra Social, por más de $ 590.000.000 (PESOS QUINIENTOS NOVENTA MILLONES).

A modo de ejemplo, hace más de tres años que venimos negociando con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, distintas propuestas para que cancelen una deuda ya reconocida y admitida por las autoridades, que supera los $ 259.000.000 (PESOS DOSCIENTOS CINCUENTA Y NUEVE MILLONES). A la par esperamos el fallo de primera instancia por la vía judicial. Algo similar nos sucede – en lo administrativo y/o judicial - con la Provincia de Buenos Aires por $ 37.000.000; Misiones adeuda aproximadamente $ 19.000.000; Santiago del Estero más de $ 18.000.000; Tucumán $ 15.000.000; Santa Fe $ 55.000.000; UTN $ 4.100.000; Institutos Educativos Privados más de $ 71.000.000. Y esto es sólo una muestra.

Todas las negociaciones administrativas y los tiempos judiciales son extremadamente prolongados y extensos.

Asimismo, y de manera totalmente inexplicable, la Administración de Programas Especiales (APE), con fondos de todos los afiliados al Sistema, adeuda a la Obra Social por prestaciones efectivamente brindadas a sus afiliados y debidamente documentadas, más de $ 167.000.000 (PESOS CIENTO SESENTA Y SIETE MILLONES). Por este motivo, en diciembre de 2010 hemos presentado una denuncia en la Defensoría del Pueblo de la Nación.

Cabe aclarar que aún en los casos más extremos de evasión al Sistema de la Seguridad Social (Provincias, Gobiernos o Establecimientos, que llevan años sin registrar ingresos por aportes efectivamente retenidos y descontados a los trabajadores), la OSPLAD sigue cumpliendo, con muchísimas dificultades y contratiempos, con la cobertura que exige el PMO.

También brindamos prestaciones a un padrón de jubilados superior a los 29.800 beneficiarios. Independientemente del descuento que figura en el recibo de haberes del afiliado jubilado, la Obra Social recibe por cada uno de ellos y para cubrir todas las prestaciones, una suma fija, desde marzo de 2010, de sólo $ 148 (PESOS CIENTO CUARENTA Y OCHO). El resto del descuento queda en el presupuesto del PAMI como un recurso propio.

En síntesis, el único ingreso económico con el que contamos son los cada vez más mermados aportes y contribuciones de los afiliados. Es nuestra indubitable obligación y responsabilidad recuperar los montos adeudados como así mismo y hasta tanto no se logre, ir buscando día a día los caminos que nos permitan seguir brindando un servicio eficaz y de calidad. No es fácil. Nada fácil. Una pregunta se impone con absoluta lógica ¿y cómo hacemos para poder seguir funcionando?

Dos cosas nos permiten seguir cumpliendo, con serias dificultades, nuestra finalidad. El compromiso cotidiano en cada área, de cada uno de los empleados y profesionales de la OSPLAD y una responsable, esforzada y prolija administración de los exiguos recursos.

No abandonaremos ninguna vía, para conseguir que el aporte de los afiliados se transforme en Salud Solidaria. Esta es nuestra documentada verdad. Esta es nuestra peleada y difícil realidad.

Descontamos y agradecemos la comprensión.